Román es un relojito
Fuente: ole.clarin.comNo se destacó. No estuvo ni cerca de su mejor versión. Pero tampoco desentonó. Juan Román Riquelme cumplió, en líneas generales y dentro del contexto del soberbio funcionamiento del equipo, una buena actuación. Una gran asistencia para dejar mano a mano a Palacio (mala definición de Rodrigo) fue su mejor aporte en ofensiva. Pero, en realidad, el 10 hizo bien algo de lo que sí sabe bastante: manejar la pelota, cuidarla, tenerla, hacer correr el reloj... Olé tomó el tiempo de Román. La cantidad de minutos y segundos que la tuvo en sus pies o que generó que se perdiera tiempo (como, por ejemplo, por recibir un foul y todo el trámite que hizo para ejecutar cada falta). En total, fueron cinco minutos y diez segundos. Si un partido de 90' suele tener un tiempo neto aproximado de 40', entonces algo más del 10% de la posesión quedó en manos, o en los pies, de Romy. Mucho más que cualquier otro jugador de campo anoche.
Números, porcentajes y tiempo al margen, está claro lo estratega que es el enganche de Boca. Así como ante River fue el autor intelectual del gol de Battaglia, ayer en el Mineirao supo que la mejor manera de aguantar la embestida de Cruzeiro era cuidando el balón. Ojo. Tampoco abusó de eso porque varias veces optó por tocar de primera. Y, fiel a su característica, erró muy pocos pases.
Feliz por el resultado, Román sacó chapa por la clasificación de Boca: "Conseguimos lo que queríamos. Es un orgullo continuar en la Copa y seguir representando a nuestro país. Lamentablemente Lanús y Estudiantes no pudieron clasificarse. Espero que mañana (hoy), el que pase de los dos (entre River y San Lorenzo) pueda seguir hasta el final".
Se nota que no está al 100% en lo físico. Aún no logró su mejor forma luego del desgarro que lo dejó out durante un mes. De hecho, ante River debió salir por un calambre. Por eso, fue positivo para él haber completado los 90. "Terminé mejor que el domingo. Por suerte, hoy (ayer) lo pude terminar. Ahora vamos a festejar. ¿Atlas? Falta una semana, muchos días por delante", comentó el 10, quien reconoció: "Sabíamos que después de la diferencia que sacamos en el primer tiempo, ellos se iban a venir con todo en la segunda parte. Pero, al final, volvimos a manejar la pelota". Sí, con él, claro.
belo horizonte (enviado).