Riquelme y Gracián, dos realidades. Román está dolorido físicamente y el ex Vélez, anímicamente (por las críticas a su ...
Fuente: cronica.com.ar"Cuando Boca pierde, es fácil echarme la culpa a mí", se quejó Leandro Gracián, que no tuvo un buen partido contra Estudiantes, el pasado fin de semana. Derrota que, de alguna manera, le está señalando a los "xeneizes" que deberán dedicarse de lleno a la Copa Libertadores.
Las críticas más duras cayeron sobre el ex Vélez, quien argumentó a modo de defensa que "fue un partido malo, así como tuve tantos partidos buenos en mi carrera", y hasta dejó ver un sesgo de fastidio para abrir una puerta a una posible salida del club si las condiciones no cambian: "Eso se analizará cuando termine todo. No es cómodo hablar de esto ahora, porque tengo 25 años y quiero jugar. Nunca estuve tanto tiempo sin hacerlo. Siento que tengo que jugar; todavía tengo dos años y medio de contrato con Boca, una institución que me ha tratado muy bien. Ahora tendré que aprovechar lo que queda por delante porque en nuestro fútbol todos los fines de semana pasa algo, así que hay que estar atento y no dar nada por perdido".
En diálogo con radio La Red, el enganche "xeneize" reflexionó sobre el encuentro del pasado domingo: "No tuvimos una buena tarde. Las líneas del equipo estaban muy separadas. Después, en el segundo tiempo, mejoramos, pero Estudiantes nos complicó con la pelota parada".
Agregó que "siempre que me pude hacer de la pelota, fue de espaldas al arco y con la marca de González. Además, los delanteros estaban muy arriba y se hacía difícil poder jugar con ellos".
Pero esto no fue todo, porque Gracián opinó que además de esos errores tácticos "estábamos imprecisos, yo no podía encontrar el lugar y encima González siempre estuvo atrás mío".
"Juego un partido mal y en Boca se hace una bola impresionante. Tuve un mal partido y nada más. No juego seguido y por eso es que no tengo revancha enseguida... Cuando me toque jugar nuevamente, tendré que demostrar que puedo jugar acá", sostuvo el ex Vélez. Agregó que "cuando me toca jugar, entro a la cancha sabiendo que tengo que jugar bien sí o sí. Pero que quede claro que si Boca juega mal y yo también, lo más fácil es pegarme a mí", se quejó.
También fue protagonista de un duro cruce con Juan Sebastián Verón, y al respecto reconoció que "con Verón me enojé, pero ya está, fue una cosa del partido. En una pelota que vamos a disputar me pone el codo en la boca...".
Para Crónica, el volante de Estudiantes fue la figura, aunque Gracián mostró sus dudas: "Puede ser que haya sido la figura, pero de todas maneras no jugó tan claro como en otras oportunidades".
Sobre las razones de que el encuentro no tuviera un alto nivel técnico, el jugador afirmó: "Sabíamos que se iba a dar así, que iba a ser muy hablado, muy friccionado. Se enfrentaban dos equipos que se jugaban mucho y por eso se dio así el juego".